El yin yoga es una práctica lenta de asanas, cuyas posturas se realizan normalmente en el suelo, y se mantienen de forma pasiva durante un periodo de tiempo entre los 2 y los 5 minutos aproximadamente, logrando calmar nuestra mente y nuestro cuerpo a través de la escucha.

Las actitudes de la práctica Yin son

  • Sentir y aceptar.
  • Paciencia y tiempo.
  • Entrega versus control.
  • Respetar límites

La vida se mezcla con lo sagrado, por ser tan hermosa y conmovedoramente fugaz.

Sarah Powers

Gracias al  Yin Yoga puede recuperarse y expandirse el rango de movimiento de los tejidos conectivos tales como: fascia, ligamentos, tendones y articulaciones. Además de extender la  flexibilidad del cuerpo.

Las asanas Yin trabajan con la atención consciente, uniendo atención e intención, por eso se dice que “el prana va donde va la mente”. Se trata de mantener la quietud y movernos lentamente entre postura y postura.