Es la práctica más difundida. El yoga, como indica la etimología de su nombre, debe unificar todos los elementos que constituyen la persona humana: cuerpo, mente y espíritu. Teniendo en cuenta la relación recíproca entre cuerpo y mente se combinan todos los movimientos necesarios para asegurar la salud física con las técnicas de respiración y de meditación que garantizan la paz mental.

Las prácticas en este tipo de clases son propuestas de acuerdo a la capacidad de cada uno sin perder sus rasgos esenciales que le dan su identidad específica. No existen dos cuerpos iguales ni dos personas iguales, por eso, cada uno tiene que avanzar a su propio ritmo.

El yoga es un camino a la libertad. Mediante su práctica constante, podemos liberarnos del temor, la angustia y la soledad.

Indra Devi

En el asana predomina la parte fisiológica, en la meditación la parte mental y psicológica. En la dos debe haber interacción de mente y de cuerpo.

Podríamos decir que los principios fundamentales de cualquier práctica de yoga están presentes en de manera muy clara en una sesión de Hatha Yoga:

  • Respiración adecuada: Aprender a respirar es una de las joyas que el yoga nos ofrece. Conseguir que nuestra respiración sea nuestra aliada y poder acudir a ella en cualquier momento es algo que marcará la diferencia, un antes y un después en nuestra vida.
  • Relajación adecuada: Acumulamos tensiones conscientes e inconscientes en nuestro cuerpo que nos afectan de una manera generalizada en nuestras vidas. En la práctica de Hatha Yoga es importante la relajación inicial y la relajación final y la postura estrella en este caso es savasana.
  • Ejercicio adecuado: Este aspecto parece llevarse toda la atención en muchas ocasiones. Sin duda, es importante, el cuerpo nos acompaña toda la vida. A medida que progresamos en la práctica, nos hacemos más conscientes de nuestra posibilidad de aumentar, regular y estabilizar nuestra energía vital. Las asanas actúan sobre todas las partes del cuerpo, nos otorgan flexibilidad, fuerza, equilibrio, agilidad y equilibran el trabajo de nuestros sistemas.
  • Pensamiento adecuado: Nos referimos a la meditación. Interiorizar, sanear los pensamientos y mantenernos equilibrados son objetivos imprescindibles del yoga. La práctica de posturas combinada con la respiración y relajación son ya, en gran medida, una verdadera meditación.